Mucho más que un sentimiento
La experiencia de marca se construye, es decir, esas emociones que se generan en el contacto con cada producto, posee un trasfondo, un trabajo de análisis de audiencia y un plan constituido de acuerdo a los resultados que se obtengan.
Cada vez son más los negocios que eligen incluir la creación de una experiencia de marca dentro de sus estrategias principales de marketing. Y ya que los consumidores son los defensores leales y actores claves de la expansión legítima de la marca, para que el trabajo sea efectivo es necesario focalizar en ellos y sobre todo en sus acciones.
¿Cómo sienten? ¿Por qué eligen esta marca y no otra? ¿Qué les produce?
También hay que establecer un buyer persona para saber cómo es ese cliente ideal, de qué género suele ser, dentro de qué margen de edad se ubica, qué estilos son de su agrado. La experiencia de marca debe estar hecha a “su medida”.
Humanizar la experiencia
Para introducir una experiencia de marca de manera efectiva es necesario, en principio, tener en claro cómo es la relación entre cliente y producto o servicio.
En ella hay diferentes momentos y puntos nodales: el deseo por el producto, la búsqueda, la compra, el consumo, el deseo por volver a elegirlo.
En todos esos encuentros con la marca es importante distinguir los espacios, con qué cosas de su vida diaria la relaciona y qué es lo que más le gusta de ella. Eso es fundamental para involucrarse en sus emociones.
Luego se debe recurrir a la creatividad ¿Qué pasiones se pueden generar a través de la marca? ¿Qué le proporcionaría más satisfacción en su relación con ella?
Se trata de cosas simples, humanizar la experiencia, algo lo más real posible, que se produzca de manera natural.
Muchas veces una experiencia de marca se puede obtener con un packgagin especial, una puesta en escena diferente cuando se exhibe el producto, ya sea en la tienda física como en la virtual, o cuando se juega con los colores o se introducen nuevos slogans.
Por otro lado, es importante tener coherencia en todo el negocio en sí: la experiencia debe llegar a todas las áreas, los empleados suelen ser excelentes embajadores de la marca, es fundamental que ellos también la experimenten ya que son los mejores portavoces del negocio.
Por último y como en todo buen plan de marketing, será necesario medir los resultados. Para saber si los cambios inducidos fueron exitosos, se pueden realizar encuestas de satisfacción.
Crear una experiencia de marca memorable es posible, los especialistas creen que el momento en el que más se debe trabajar para lograrla es cuando termina el proceso, cuando se consumó el acto, cuando finalizó el servicio.
Ese instante es cuando la experiencia de marca se debe mantener fuerte, tanto que le permita al cliente comprender su satisfacción y lo incite a volver a elegirla.
By Maria Soledad L